Poema II
Solo encuentro la felicidad en tu sonrisa
Que llego como el Sol en la alborada
Junto con tu voz que acompaña mi amanecer
Como el trinar de ruiseñores que despierta al astro rey.
En un beso tuyo rescatar a un corazón
Que en la oscuridad perdido andaba
Y en la magia de tus labios,
Darle alas a mi vida
Mientras que en tu mirada
Extravió mi sumisa voluntad.
En este profundo sentimiento
Que encalla en mi alma solitaria
Para vivir dormido o despierto
En el vaivén constante de…
Sonrisas y lágrimas.
Poema VI
Amanecer de sueños idílicos enamorados
En el sol encarnado en tu rostro
Que otorga luz a mi vida desdichada
Y en una sonrisa tuya veo la luna menguar
Cual faro que guía mi perdido caminar.
Es tu compañía el barco
Que me salvo del naufragio
Y tu mano que alcanza la mía
La de un ángel de la guarda
Que dios envía a salvar mi alma.
Y a tu lado por el infierno camino
Si sufrir mis pies descalzos
Y en cada paso de se eleva
La fue una triste anima
Hacia el cielo de tu boca
Que un dulce beso atesora y guarda.
Este amor perdido y encontrado
Cautivo de una mirada de rosa encantada
Que de sus pétalos clama el rocio
La resolución de un acertijo
Que abran las puertas que encierran tu boca
Para atrapar un beso tuyo
Un beso, una llave que abra el paraíso.
El paraíso que lleva tu nombre
Un nombre enmarcado en fantasía
Que aviva risas y llantos vividos
De alegría, de poesía de no se tal vez,
Un alma que pernocta en una habitación
De amor atolondrado guardado en el pecho
Para empacar la tristeza y los recuerdos
Y mudarse a tu sentimiento alguna vez enamorado.
Poema VIII
A las orillas de la playa
Debajo del infinito cielo
Cara a cara con el sol
Que se posa lentamente en la mar
En el medio del ocaso
Una plegaria elevo al sempiterno
Por haber enviado a un ángel
A mostrarme su rostro
Cual luna en el cielo encantada.
Desciende lentamente hacia mis brazos
Que la reciben con ternura en el regazo
Y volar juntos hechizados de amor
Juntos en el viento raudo
Alejados del bullicio sumergidos en la nada
Perdidos en el silencio que envuelve
Nuestras dos almas enlazadas.
Esperando encontrar la comunión
Del sueño idílico y el triste despertar
En el paraíso de un beso enamorado
Extraviando la nostalgia para
Encontrar en tu mirada la algarabía
Y hechizado en tu sonrisa encantada
Componer un verso para conquistar
Tú inefable y esquiva alma.
Poema IX
Cuando del cielo cae el rocio
Se tiñe de gris el firmamento
Y mi alma acompaña su llanto
Con el rocio que de sus ventanas caen,
Purgando así los sentimiento arribados
Junto a ángeles venidos y escapados,
En nostálgicos momentos que cubren la tierra
Con su capa color de ébano
Salpicado de puntos azules centellantes
Y vierten enamoradas lágrimas sin calma.
Ahora mi alma hechizada se pierde en la congoja
De mil intempestivas despedidas
Cual sueños e ilusiones extraviados
En un profundo sueño que le impiden ser realidad.
Hoy que caigo en lo profundo del moribundo anhelo
Aguardo impaciente el dorado encuentro
Del sol y la luna que triste vagan sin hallarse
Lejanos labios en la ruta de este
Mi nostálgico taciturno caminar.
Poema X
Dime una palabra que regale vida
Cual soplo divino dadivando luz
Que guarda bajo dos párpados
Estrellas o profundos ojos
Mientras duermes creando la noche
Cuando despiertas fiat lux.
Y en la triste mañana las olas
Embisten mi alma cual tempestad
Aprovechando fortalecerse de
Estas lagrimas, sempiterna soledad.
Que acompañan mis horas sin alas
Cual tañer de un triste campanear
Rocío que confunde el idilio
De un corazón que aguarda
Sentimientos que no saben
..... si vienen o se van.
Poema XI
Donde encontré tu diáfana sonrisa que destella
Su inmaculado fulgor como el sol al alborear,
Quizás bajo los profundos ojos que robara
Al infinito espacio el misterio y la profundidad,
Y ambas se pierden en la seda tostada
Cual arena de playas que baña cristalina mar.
Toda esta gracia divina se conjuga en armonía
En la dulce faz de un ángel sin par
Y se engalana con los cabellos
Cuales hilos de mares en constante tempestad
Perdiéndome en contoneo de cintura
Siguiendo el aroma de jazmines brotando
De la inefable belleza que Dios ha de deleitar.
Si estas palabras acaso sirven par que voltee
Sus ojos y en un fugaz suspiro los
Versos arranque de su alma un temblor
De ternura y cariño escondidos
Los mil poemas en holocausto vertidos
Sus frutos fueron a dar.
Poema XII
Un cofre carmesí guarda un tesoro de marfil
Custodiados por dos soles en las alturas
Que tienen como arma su hermosura y
Un hechizo que a los hombres atrapa
Y somete la voluntad a directrices
Melódicas y encantadas que el cofre pronunciara.
Ante su presencia indómita soberana
En el concierto de su celestial belleza
No hay varon que la genuflexión resista
Converso a la religión que alaba
A la estrella de la mañana que el sol envidia
Porque opaca el dorado brillo en llamas.
Mientras las estrellas dialogan tiritando
Mil canciones a los compas de danzas en armonía
Alrededor del lucero de su rostro
Formando en el cielo una nueva constelación
En la que su rostro cual Antares en Escorpión
Brilla con mayor lozanía en la lejanía
De la profunda noche do resplandece su nombre…
Poema XIII
Era junio caían las hojas
Como la esperanza cae al vació
No estaba Persefone para traer a la diosa
Perpetuando el invierno en este hábitat frió,
Donde el gélido viento marchita las rosas
Abandonando su perfume mi corazón vació
Y las nubes se agrupan en torno a mi alma sin alas
En medio del valle de los escalofríos,
Atrapado en el tiempo desesperanzado
Esperando a la princesa que traiga del sol el brillo
Y renueve el alma caduca y abandonada
A merced de un sueño triste y sombrío.
Ahora en un rincón mi corazón espera
La princesa de delirios perdidos y encontrados
Que con su canto renueve las rosas
Del valle de mi alma tiempo atrás fenecido
Rejuveneciendo en las emoción el color de las hojas
Que en pasado otoño habían caído
Y en la copa de un árbol la ilusión anida
Para dadivar jilgueros y ruiseñores que con su canto
En coro con tu voz dan vida.
Poema XIV
Un añejo sentimiento hace tiempo olvidado
Que por más de mil noches vivió
En un corazón palpitante enclavado,
Hoy marchita masa vive presa del recuerdo
De tiempo atrás tristemente rememorados
En un oasis cual espejismo desterrado
En el desierto del ahora descorazonado
Espíritu que vive y recuerda consternado
Preso del dolor y la fantasía de los ojos
En que la después de largo tiempo cayo enamorado.
Poema XV
Mi espíritu camina en la rivera nocturna
En la frontera del sueño y la realidad,
Persiguiendo ya vetustos recuerdos
Queridos o tal vez desdeñados,
Mi cuerpo y mi corazón inermes
Esperan en paz el cisma
Entre lo real y lo absurdo.
Con la mirada perdida en la noche
Mientras mi peso cae a la arena
Mi alma solitaria por las olas
Caminando tétricamente va
Confundiese con olas furiosas
Su corazón también es presa de la tempestad,
Y su canto triste desconsolado se
Confunde con el sollozo de sirenas
Enamoradas de marineros perdidos y
Entre ambos a la congoja le arrancan
Una lagrima que se confunde las insondables aguas
De la salada mar furiosa.
Y cual recipiente infinito de cauces serpenteantes
De mil y un corazones en llanto,
Que al igual que el mio ven lenta y inexorablemente
A su sol morir o escapar.
Resignados a perdernos entre las sombras
Tras voluntario holocausto nos entregamos
A orbitar alrededor de su beldad sin pena ni gloria
Nuestros ojos cerraran eternamente para
No caer presa de otro amor atolondrado
Cual flor tarde o temprano se ha de marchitar
Y nos haga caer otra vez en la locura
Quien sabe si esta vez
Habremos de retornar.
Poema XVI
De noche o de día solo veo estrellas
Mil y un veces confundida con tu rostro
Que diáfana aparecer al morir el sol o rayar el alba
Vagando preso de la imagen que hipnotiza
Cual perfume nuevo en la mañana.
Presa del insomnio en la noche me pierdo
En la rivera nocturna ideando el mañana
En que a mi corazón pondré alas
Escapando del lúgubre sueño do
Va sumergida mi gélida alma.
Cual Icaro alzando vuelo a una estrella
Va iluso a buscar más allá de las nubes
Donde los serafines tu belleza alaban
Más allá de mí vista donde solo
Mi esperanza y mi fe aguardan.
Quien sabrá si alcanzar su estrella
O después de un largo vuelo sus alas
Cansadas del largo viaje caerán
Y tras ella mi corazón volverá a eclipsar
Y después del duro despertar
¿Quién sabe si querrá volver a soñar?
Poema XVIII
Hechizo de luna que con la brisa hablas
En dialogo con mi corazón partido
Susurras la confidencia que un cometa revelo
Que del firmamento se escapo una estrella
Y la tierra rauda llego.
Albergose en una mirada de flor
Que con la primavera abrió el botón
Y se confundió con azucenas y jazmines
Orquídeas y rosas del Eliseo campo del amor
Distinta a todas el arco iris te rinde culto
Como reina de las flores que Dios creo.
Poema XIX
Intento escribir y mis versos se opacan
Ante la única poesía la de tu mirada,
Tan inefable misteriosa, prístina dulce llevara
Las mil palabras que describan tu belleza
Las mil voces que se rinden esclavas
Ante la melodía de tu voz en la mañana.
Perecen ahora mis emociones ilusas
Al saber que la dama encantada
Princesa de la hermosura era
Y ya no tiene versos par que tributo diera
A la dulce princesa de aroma de jazmines
De cara de rosa de piel de seda.
Y al verla el poeta solo queda encantado
Queriendo ser príncipe, anhelando ser mago
Para en caballo argentino alado llevarle una flor
Con un verso en una espina enclavado
Con un hechizo que la llene de amor.
Y la princesa tal vez se enamorara
Del mas pobre de los súbditos del reino
Que solo le ofrece una rosa encantada
Acompañada de un poema cada mañana
Además de este mi frágil corazón.
Poema XX
Yo canto mis versos melodías de mi interior son
Y entono mis palabras blandiendo en lugar de espada corazón
Esperando el ánima dormida cual lira abandonada
Esperando a la musa interprete de mi alma
Que llega con la noche oscura que esconde mis tristezas
Furtiva la poesía se agazapa en mis penurias y en el papel se plasma.
Yo soy Orfeo que hago de mis poemas canción
Aguardando a Euridice para alejar el fúnebre crespón
De la noche que se entristece con sonetos
Mientras mis estrofas le arrancan lágrimas,
De estas lúgubres líneas sino libreto
Del más melancólico teatro del alma.
Viendo la llama apunto de extinguirse
Este otrora infierno de pasión ahora infelice
Ante Hades mi presencia vaga
Para remover palabras y solloce
La muerte de mis palabras que aletarga
Aun mas el tiempo en el Estigia.
Y siente el que en vez de corazón tiene lapida
Que tantas veces mato mi vida
Posada inocentemente sobre una rama
Que los corazones también lloran
Y las lágrimas también amargan
En estas mis tristes estrofas
Que de mi boca se pronuncian y arrancan
A hades, al viento y a una roca
Las más amargas y tristes lagrimas.
Epilogo a la emoción
Casi un año atrás empecé a escribir mis tristes versos
Que hoy no son más que partituras de melodías
Que entonara como canción de despedida
De estas inextricables y abigarrados sentimientos
Que presa de la emoción se empeña
A la más frágil y nebulosa ilusión.
A tres mujeres rendí tributo con palabras y líneas
Ofrecí en culto la poesía de mi alma
Que le suplicaba a la luna una metáfora
Y al susurro del viento una fantasía
Al bramar de las olas una anáfora
Y a mil corazones la voluntad de la virgen Maria.
Los primeros que en lágrimas anegue
Fue porque con ellos intente
Retener a una disímil dama de quien me enamore
Perdido anduve entre las tinieblas
De la verdad que ella me decía
De las mentiras que yo escuchaba.
Y así a pesar del tiempo terco
Marchite aquel jardín convertí mi alma en desierto
Y a mi memoria le prohibí el recuerdo.
La segunda en su rostro la luna poso su color
Y en sus cabellos el sol descanso sus rayos dorados
Pues mi corazón ávido de vida así se volvía a ilusionar
Y pretendió que ella era su vida empezando a volar
Pero recordó su alma era un desierto
Un espejismo que creyó realidad y
Al intentar alcanzar entre sus manos se escurrió
Otra vez fue un sueño del sueño de la vida
La verdad duele es así o no?
La tercera fue un ángel que se extravió del edén
Princesa de fantasía era la reina de las rosas
Y en su mirada sucumbía hasta el más altivo rey
Era su voz la envida de las sirenas y su dulzura
El almíbar y la miel encontré por fe
Pero recordé que la fe es solo fantasía
De la vida que del por un momento extasié
Y perdí otra vez mi sonrisa
Perdí otra vez mi alma también.
Hoy ensayo este conjuro testamento de mis versos
Que encierro en la cárcel de la fría realidad
Mando al poeta y al corazón a sus cuarteles de invierno
Espero que esta vez me perdone la razón
Y en este momento le prometo con voluntad
No volver a enamorarme, no volver a soñar
Claudica mi corazón tres veces enamorado
Tres veces herido, tres veces marchitado.
Y en el armisticio que garantiza la fortuna
Declaro a mi corazón culpable y condenado
A vivir solo en el desierto o morir con las pasiones fusilado
Bajo los cargos de traicionar alegría mía
A favor del enemigo la tristeza
Que coalición con la amargura a la voluntad puso freno.
Como última voluntad del corazón y las pasiones
Que se van a la morgue o al exilio
Hago este lúgubre testamento como constancia
A las demás vidas a las demás almas.
Que los que aman, odian; los que ríen, lloran;
Los que sueñan se decepcionan y desde
La quimera de la gloria cae a la pesadilla del abismo
Por esta razón para amar, reír y soñar me niego,
Porque busco ser feliz como
Felices son los muertos.
lunes, 28 de septiembre de 2009
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